“La vida es una obra de arte efímero”

La sala de velación se cierra, los familiares y amigos se retiran. Poco a poco se va haciendo el silencio y la curiosidad de lo que sigue para los que quedaron solos, se acentúa. Con sorpresa empiezan a descubrir que hay otros en la misma situación. Vagan sin rumbo por las instalaciones del lugar, los que están en la sala de recibo ven que empiezan a llegar decenas de personas que parecen temerosos o tímidos, un poco como ellos. Minutos después, sale una extraña mujer que los invita a entrar a una gran sala, quizás ella les puede indicar o contar que va a suceder.

Advertimos que estamos en una especie de coctel o mejor una reunión de intercambio de experiencias, parece también una terapia para personas con problemas de alcohol o drogas. Posiblemente el escuchar a otros nos ayude a superar esta situación.

Esta obra se escribió como resultado de la Clínica de dramaturgia de Bogotá en 2011. Fue publicada por el Ministerio de Cultura en el libro Cinco obras sin importancia. Esta clínica tuvo como tema para desarrollar: lo anodino. La propuesta fue escribir sobre cosas que no tuvieran la más mínima importancia, desarrolladas por personajes sin ningún elemento característico notable, en acciones que no se constituyeran en algo significativo, más allá de lo cotidiano. Además, tiene elementos que generan sensaciones, emociones, sentimientos que lleven a connotaciones, que transformar ciertos instintos o sentimientos primarios en una reflexión intelectual.

Enrique Lozano, dramaturgo y director colombiano dice:
“… Podría llegarse entonces a una definición de la ‘obra anodina’ ideal: una historia sin trascendencia en la vida de un personaje sin importancia, ¿Cómo escribir tamaño encargo sin perder el interés del público? He aquí el resultado, cinco obras en las que se evidencia tanto una subversión como una reconfiguración de lo anodino…
…Velada, de Epifanio Arévalo, es la encargada de llevar a cabo una maroma particularmente dificultosa: hacer del momento definitivo, el de la muerte, algo anodino.”

El director:
Epifanio Arévalo es egresado del Instituto del Teatro de Barcelona en 1980, realizó estudios de Maestría en Filosofía en la Universidad Javeriana de Bogotá, estudió Gestión y políticas culturales en la Universidad de Barcelona, y es Máster en Escrituras Creativas de Universidad Nacional de Bogotá.
Maestro fundador de la ASAB. Ha dirigido más de cincuenta montajes desde 1972. Asesor Académico de la Red de escuelas de teatro de Colombia, -Ret- Miembro de ITI / UNESCO Network for Higher Education in the Performing Arts y del Encuentro de escuelas de teatro desde el año 2006. Es el responsable de la Colección de Teatro Colombiano.

Ficha artística:
Dirección y dramaturgia: Epifanio Arévalo G.  Asistente de dirección: Fabián Martínez
Dirección de arte y diseño de vestuario: Camilo Illera   Escenografía: Tatiana Aricapa
Iluminación: Adelio Leiva   Música: Alexia Giorgi
Elenco:
DJ: Alexia Giorgi
Señora M: Natalia Ramírez/ Daniela Alfonso
Anciano: Carlos Hurtado
Actor: Felipe Botero
Tía: Carmenza González
Muchacho: Juan Felipe Cely
Niña: Melissa Russo
Hombre mayor: Bernardo García
Fotografías: Yuly Valero / Epifanio Arévalo
Video: Imagen en Movimiento
Agradecimientos / Patrocinadores: Salas Concertadas Ministerio de Cultura, Teatro Nacional.