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A causa de la refracción de la luz, se crean espejismos que en realidad no están. ¿Qué pasa cuando en tu vida descubres que sucede lo mismo y que nada está en donde debería estar? Refracciones trata sobre eso: de los deseos personales, de la incomunicación, de los sueños por conseguir, de cómo continuar con tu vida cuando nada es como lo habías imaginado. De cómo alguien puede ser la persona decisiva en tu cambio personal. Y de cómo todo, como siempre, depende de cómo lo mires.

Esta pieza habla de la cotidianidad y la evolución de una pareja a lo largo del tiempo y el concepto de ‘refracción’ como impacto asociado a la influencia y el desvío de caminos que la pareja ejerce sobre el otro.  Dos personajes, ELLA y ÉL, nos llevan por las diferentes fases por la que ésta puede pasar, ¿Cuáles forman parte de la imaginación? ¿Cuáles son recuerdos desdibujados?   Porque, con el paso de los años todo es confuso.

Refracciones se enmarca en una estética minimalista en donde todo es blanco y sin aparente detalle, para dejar todo el peso de la historia a los personajes, ELLA y ÉL, quiénes serán los encargados de dar el significado a los objetos y espacios, porque en esta relación importan ellos, los dos; sin florituras ni adornos. “Vamos a hablar de lo que les preocupa cuando sobrepasan los 30, de todo eso que no se han atrevido a decirse. Porque como dice ELLA, encontrar el amor no es difícil, lo difícil es mantenerlo” afirma la directora.